Las autoridades forenses de Estados Unidos han confirmado que las seis personas halladas muertas en un vagón de un tren de carga en Laredo, Texas, eran de nacionalidad mexicana y hondureña. Este trágico suceso destaca la crisis migratoria en la región fronteriza.
Los fallecidos consisten en dos hondureños, un hombre de 24 años y un joven de 14, así como cuatro mexicanos, entre los que se incluyen una mujer de 29 años, un hombre de 45 y otro de 56. La médica forense del condado de Webb, Corinne Stern, ha determinado que la causa de muerte de una de las mujeres fue hipertermia o golpe de calor. Aún se deben completar las autopsias de las otras cinco personas, pero la funcionaria indicó que es probable que la alta temperatura haya sido la causa del deceso del grupo.
La oficina del médico forense está trabajando con el consulado de México para comunicar a las familias de los fallecidos, identificar a las víctimas y facilitar el proceso de repatriación. Además, en San Antonio, a más de 200 kilómetros de Laredo, se encontró el cadáver de una séptima persona cerca de las vías del tren, que se cree está relacionado con el grupo hallado en la frontera.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. (ICE) investiga las muertes como un posible caso de tráfico de personas. Este hallazgo se produce poco más de un año después de que dos personas fueran condenadas por la muerte de 53 migrantes en un camión en San Antonio, un incidente considerado uno de los más mortales en la historia del tráfico de personas en el país.









