Este año, 5 mil 686 escuelas de educación básica y media superior en Michoacán se beneficiarán del programa federal «La Escuela es Nuestra (LEEN)», con una inversión superior a mil 730 millones de pesos destinada a mejorar la infraestructura educativa. Los recursos comenzarán a llegar a los comités escolares a partir de este mes.
El programa, creado durante la gestión del expresidente Andrés Manuel López Obrador, busca decentralizar la gestión de infraestructura educativa y destinar fondos directamente a los Comités Escolares de Administración Participativa, compuestos por padres y madres de familia. Estos comités decidirán el uso de los recursos según las necesidades específicas de cada plantel. Los depósitos se realizarán a través de tarjetas del Banco del Bienestar.
En Michoacán, el delegado de Programas para el Bienestar, Roberto Pantoja Arzola, señaló que entre enero y marzo se llevaron a cabo asambleas para conformar los comités en las escuelas. Confirmó que el programa seguirá operando sin intermediarios y que las comunidades escolares gestionarán los recursos de manera interna.
Octaviano Ríos Bueno, enlace estatal del programa, precisó que durante abril y mayo se entregarán las tarjetas a las tesoreras de los comités escolares, quienes deben ser mujeres. Entre mayo y junio comenzará la dispersión de recursos para cada escuela, según lo estipulado.
La titular de la Secretaría de Educación del Estado, Gabriela Molina Aguilar, destacó que esta inversión forma parte de una estrategia más amplia de mejora educativa en Michoacán. Indicó que los mil 730 millones de pesos se destinarán a mejorar las condiciones en las que estudian los estudiantes en diversos municipios, y que se prevé una inversión global cercana a 3 mil 200 millones de pesos para obras escolares en 2026, también con participación estatal.
La funcionaria agregó que en el periodo de 2019 a 2023 se invirtieron 3 mil 387 millones de pesos en acciones vinculadas con LEEN en los 113 municipios de Michoacán. A nivel nacional, el presupuesto anual de «La Escuela es Nuestra» asciende a 26 mil millones de pesos, beneficiando a 8.5 millones de estudiantes en acciones de mejora de infraestructura.
Sin embargo, el programa ha enfrentado críticas sobre los mecanismos de supervisión y comprobación del gasto. Informes de la Auditoría Superior de la Federación señalan inconsistencias en la documentación de obras, lo que dificulta verificar el uso adecuado de los recursos.
Además, existen preocupaciones respecto a la capacidad administrativa de los Comités Escolares en comunidades más marginadas, que suelen tener dificultades para ejecutar obras y manejar recursos públicos. También se han señalado retrasos en la entrega de tarjetas bancarias y en la dispersión de fondos, así como cuestionamientos sobre el posible uso político de los programas sociales durante periodos electorales, algo que las autoridades han negado. Asimismo, hay preocupaciones sobre la calidad de las obras ejecutadas.