Un reciente ataque del Ejército de Estados Unidos a un buque iraní cerca del estrecho de Ormuz ha generado tensiones entre Teherán y Washington. Este suceso ha sido calificado por Irán como una violación de la tregua existente y, en respuesta, ha llevado a cabo ataques con drones contra barcos estadounidenses en la región.
El comunicado del Ejército iraní señala que el ataque estadounidense se produjo en aguas del mar de Omán y que se dirigió a un barco comercial de su país. Además, se afirma que fuerzas estadounidenses abordaron la embarcación, lo que ha sido interpretado como un acto de piratería marina.
El buque en cuestión, un portacontenedores que viajaba desde China hacia Irán, ha vuelto a estar en el centro de la controversia. El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció en un mensaje que la Armada de su país había tomado control del barcos tras intentos de eludir el bloqueo naval en la zona.
Por su parte, el Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos informó que se realizaron advertencias durante varias horas antes de actuar para inhabilitar la propulsión del carguero. La situación se agrava dado que el estrecho de Ormuz es crucial para el transporte del 20% del petróleo mundial, y se encuentra en una situación de bloqueo tras un mes y medio de enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Irán, que había recuperado el control del estrecho en días recientes, se encuentra en medio de un cerco naval estadounidense destinado a restringir sus importaciones y exportaciones. Este incidente se produce en un momento delicado, justo antes de la segunda ronda de negociaciones de paz entre ambos países en Pakistán, aunque Irán ha dejado claro que participará solo si se levanta el bloqueo marítimo.
