El presidente de Estados Unidos firmó una orden ejecutiva que promueve la investigación de drogas psicodélicas, como el LSD, la psilocibina y la ibogaína, como tratamientos para trastornos severos de salud mental. Esta iniciativa busca mejorar el acceso de investigadores a estas sustancias, actualmente consideradas ilegales en el país, dentro de entornos terapéuticos controlados.
La directiva incluye orientaciones para que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) acelere la evaluación y aprobación de estos tratamientos. Durante la firma, Trump, acompañado por el secretario de Salud y el presentador Joe Rogan, destacó el potencial transformador de estas sustancias para aquellos que sufren de enfermedades mentales graves, incluidos los veteranos.
Además, la orden ejecutiva destina aproximadamente 50 millones de dólares a programas estatales que investiguen el uso de psicodélicos en tratamientos de salud mental. También se instruye al fiscal general y al Departamento de Salud a revisar rápidamente el estatus regulatorio de los psicodélicos tras completar ensayos de fase 3, con el objetivo de facilitar su uso médico.
