México, reconocido por su biodiversidad, alberga entre el 10 y 12% de las especies del planeta, con más de 200 mil especies de flora y fauna. Sin embargo, esta riqueza enfrenta crecientes amenazas que ponen en riesgo su conservación. La pérdida de ecosistemas, el estrés hídrico y el cambio climático son factores críticos que impactan su diversidad natural.
Este contexto es especialmente relevante en torno al Día Internacional de la Madre Tierra, que se celebra el 22 de abril. Esta conmemoración, instaurada por la ONU, busca crear conciencia sobre las crisis ambientales globales y promover acciones para proteger el planeta.
Según informes de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad, México enfrenta serias amenazas, como la deforestación, el cambio de uso de suelo, el tráfico ilegal de especies y la degradación de ecosistemas. Estos problemas afectan los servicios ambientales esenciales para la vida humana, como la regulación del clima y la disponibilidad de agua.
En las últimas décadas, el acceso al agua se ha vuelto un desafío creciente. La disponibilidad de agua por habitante ha caído de 10 mil metros cúbicos anuales en 1960 a unos 3.2 mil en 2020. Se proyecta que esta cifra descenderá a menos de 3 mil para 2030, ante la sobreexplotación de acuíferos y un incremento en las sequías asociadas al cambio climático.
El aumento de temperaturas en México, que oscila entre 1.2 y 2.4 grados Celsius en las últimas dos décadas, ha alterado los patrones de lluvia. Esto ha intensificado fenómenos climáticos adversos, que agravan la degradación ambiental y afectan a comunidades rurales, especialmente en regiones dependientes de los recursos naturales.
En Michoacán, la problemática se agrava por la deforestación relacionada con el cambio de uso de suelo para cultivos como el aguacate, así como por la reducción del volumen del Lago de Pátzcuaro. Este recurso hídrico ha sido sometido a sobreexplotación, lo que se agrava con sequías y eventos climáticos extremos.
Frente a estos retos, México ha puesto en marcha varias estrategias, como el Programa Sectorial de Medio Ambiente y Recursos Naturales 2025-2030. Esta iniciativa busca mejorar la conservación de ecosistemas y el manejo sustentable del agua. Además, organizaciones civiles y comunidades locales están implementando proyectos de reforestación y conservación.
El Día Internacional de la Tierra sirve como recordatorio de la importancia de transformar la relación entre la sociedad y la naturaleza. Para México, el desafío radica en conservar su riqueza biológica y asegurar el bienestar de su población. La construcción de un futuro sostenible requerirá esfuerzos conjuntos entre gobiernos, sector privado y ciudadanía, ante la creciente necesidad de cuidar el planeta.
