La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora ha confirmado que un médico, señalado en el caso de un tratamiento intravenoso que resultó en la muerte de ocho personas, ha solicitado un amparo para evitar su detención.
El profesional de la salud también es investigado por la afectación de al menos otras tres personas que recibieron el mismo tratamiento. Un juez a cargo del caso ha otorgado el amparo, y se espera una audiencia incidental el próximo 24 de abril para definir el curso del proceso judicial por homicidio por mala praxis médica.
La fiscalía ha tomado medidas cautelares, embargando 16 vehículos y siete propiedades del médico. Además, se han iniciado procesos con la Comisión Nacional Bancaria y de Valores para inmovilizar cuentas con el fin de garantizar la reparación integral del daño.
En respuesta a este incidente, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios y la Secretaría de Salud estatal llevaron a cabo verificaciones en 24 establecimientos que ofrecen tratamientos similares, resultando en la suspensión de seis de ellos.
Los problemas comenzaron tras el fallecimiento de un padre y su hijo el 30 de marzo, que se habrían sometido a un tratamiento con sueros vitamínicos. Las autoridades han recogido muestras de los productos en cuestión, que están siendo analizadas por la Comisión de Control Analítico y Ampliación de Cobertura.
