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Miles de manifestantes en [Ciudad/Estado] se oponen al aborto y la eutanasia

Miles de manifestantes en [Ciudad/Estado] se oponen al aborto y la eutanasia

La Marcha por la Vida celebró su decimoquinta edición en la Ciudad de México, con una movilización que se llevó a cabo desde el Monumento a la Revolución hasta el Congreso local. Este evento, organizado por la asociación Pasos por la Vida, atrajo a más de 2,000 personas provenientes de diversas ciudades del país, quienes abogaron por la protección de la vida desde la concepción y el acompañamiento a mujeres embarazadas.

La marcha se realizó en un contexto notable, a 19 años de la despenalización del aborto en la capital. Los participantes, que portaron banderas azules y blancas, enviaron mensajes claros sobre el respeto a la vida y la necesidad de medidas integrales para las mujeres. Los discursos incluyeron consignas como “Si quieres la paz, defiende la vida” y “El aborto es una herida abierta”.

Luisa Jimena Argueta, líder de Pasos por la Vida, destacó la movilización como un símbolo de “constancia” y “valentía” frente a la indiferencia social. En su intervención, relacionó la defensa de la vida con la violencia en México, citando cifras alarmantes de homicidios y el impacto en las comunidades.

Argueta también presentó un pliego petitorio que extendía su solicitud a políticas públicas orientadas a mujeres en situaciones vulnerables. Además, reclamó mayor transparencia sobre cifras relacionadas con abortos y violencia, y rechazó la eutanasia, argumentando que la respuesta al sufrimiento debería ser el acompañamiento, no la muerte.

La movilización coincide con un momento significativo, ya que se aproximan elecciones intermedias el próximo año, lo que llevó a Argueta a instar a los políticos a considerar la postura en defensa de la vida. La diputada local de Querétaro, Juliana Hernández, también manifestó su apoyo a esta causa, resaltando que “la vida se defiende”.

Antes de la marcha, el Episcopado Mexicano hizo un llamado a la participación, enfatizando que la protección de los más vulnerables es indicativo de la fortaleza de una sociedad. Esto se alineó con el llamado de los organizadores para acompañar a mujeres, familias y personas en situaciones de riesgo.