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Revive la tradición del Mercado Gómez Farías en Ciudad Victoria, Tamaulipas

Revive la tradición del Mercado Gómez Farías en Ciudad Victoria, Tamaulipas

El Mercado de Dulces y Artesanías Valentín Gómez Farías, ubicado en el Centro Histórico de Morelia, es una de las paradas más visitadas por turistas y locales. Desde su inauguración en 1968, este espacio ha destacado por ofrecer una amplia variedad de productos típicos morelianos y artesanías, consolidándose como un punto de referencia en la ciudad.

El mercado fue creado como parte de un esfuerzo por reorganizar el comercio de dulces que antes se realizaba de manera dispersa en la avenida Madero. Esta propuesta se gestó desde la década de 1930, cuando las autoridades identificaron la necesidad de unificar la actividad comercial en un espacio cerrado que también sirviera como atracción turística.

La construcción se llevó a cabo en terrenos del antiguo Colegio de la Compañía de Jesús, que, tras su desuso en el siglo XX, se adaptó para albergar este nuevo recinto comercial. A lo largo de los años, el mercado ha mantenido una sólida presencia en una de las zonas de mayor afluencia peatonal de la ciudad y está rodeado de instituciones educativas y culturales.

El diseño del mercado preserva elementos arquitectónicos originales, como muros de cantera y patios interiores. En la actualidad, cuenta con más de 150 locales en una superficie que supera los 2,000 metros cuadrados, organizados a través de un pasillo central que facilita el flujo de visitantes.

La oferta comercial se centra en dulces tradicionales, incluyendo los característicos ates morelianos y una variedad de artesanías de diferentes regiones del estado. Según estimaciones, existen alrededor de 900 tipos de dulces disponibles, junto a productos elaborados en cobre, madera y barro.

El flujo de visitantes es constante durante todo el año, con un 80% de ellos provenientes del turismo, lo que ha permitido mantener activa la economía del mercado. La buena ocupación de los locales contrasta con otros proyectos de reubicación comercial en la ciudad, donde han sido comunes las desocupaciones.

A lo largo de su historia, el mercado ha recibido diversas intervenciones para su mantenimiento, siendo la más reciente en 2016, cuando se remodelaron locales y se mejoró la iluminación. Locatarios han expresado la necesidad de realizar más obras de infraestructura, especialmente en lo que se refiere a la accesibilidad y conservación del edificio.