Un préstamo de 1,250 millones de dólares, calificado como sostenible por siete bancos internacionales, ha sido otorgado a Ternium para la construcción de una planta siderúrgica a gas en Nuevo León. Sin embargo, un análisis de la ONG BankTrack y la Fair Steel Coalition advierte que este proyecto podría intensificar la contaminación del aire y perpetuar el uso de combustibles fósiles en la región.
La investigación forma parte de un estudio más amplio sobre financiamiento climático que revela cómo instituciones bancarias de Europa y Estados Unidos financian proyectos con altas emisiones, a pesar de etiquetarlos como sostenibles. En particular, se señala que el crédito otorgado a Ternium, ubicado en Pesquería, fue aprobado en agosto de 2025 y permitirá operar la planta basada en gas natural hasta 2076. Entre los bancos involucrados se encuentran BNP Paribas, JPMorgan Chase y Citigroup.
A pesar de los argumentos de la empresa, que sostiene que el uso de gas es menos contaminante que el carbón, el informe indica que esta tecnología aún generará emisiones de dióxido de carbono y contribuirá a la creciente contaminación en Monterrey. Las ONG enfatizan que, de concretarse, esta planta agravaría la ya crítica situación atmosférica de la región, que enfrenta los peores niveles de partículas finas en Norteamérica.
El análisis también menciona que el proyecto depende de gas cuyo metano es significativamente más potente que el CO2 en términos de efecto invernadero. Quentin Aubineau, activista de BankTrack, ha instado a los bancos a considerar los impactos negativos del proyecto en la salud de la población y el medio ambiente. Diana Figueroa, coordinadora de la Fair Steel Coalition, subrayó que los ciudadanos de Nuevo León serían quienes «pagarían los ‘intereses'» de un préstamo que no resuelve la crisis climática y que aumenta los riesgos para la salud pública.
