El nuevo tren que opera hacia el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles ha comenzado a ofrecer servicio, pero ha enfrentado retrasos y largas filas en su primer día completo de funcionamiento. Los pasajeros han reportado tiempos de espera de hasta 40 minutos, lo que contrasta con la frecuencia prometida por las autoridades.
A pesar de un plan oficial que sugiere salidas continuas, en la práctica los intervalos han sido mayores. Fuentes oficiales atribuyen esto a procesos técnicos pendientes y a la necesidad de compartir vías con otros servicios ferroviarios. En la experiencia de los usuarios, el recorrido se aproxima más a una hora que al tiempo inicialmente anunciado.
Además, se han señalado deficiencias en la infraestructura, como la falta de información en pantallas, problemas con las máquinas de recarga y limitaciones en los métodos de pago. Sin embargo, algunos usuarios destacan el bajo costo del servicio, considerándolo una alternativa viable, aunque aún distante de satisfacer las expectativas generadas.
