El Senado de la República de México ha iniciado la discusión sobre el operativo realizado en Chihuahua que resultó en el desmantelamiento de un narcolaboratorio y la muerte de dos agentes estadounidenses en un accidente automovilístico. La situación ha suscitado inquietud local y nacional debido a la presencia de representantes de Estados Unidos en el procedimiento.
La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, declinó la invitación del Senado para presentar un informe sobre los hechos. Esta decisión ha generado críticas, especialmente por parte de algunos senadores que consideran que su comparecencia habría sido beneficiosa para aclarar las circunstancias.
Ignacio Mier, presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, anunció que se presentará un informe a la Fiscalía General de la República para investigar si existen responsabilidades entre los funcionarios estatales involucrados. Las comisiones unidas de Seguridad Pública y Puntos Constitucionales trabajarán en un documento que indique una posible violación a la soberanía nacional y a la Ley de Seguridad Nacional.
Manuel Velasco, del PVEM, calificó de equivocada la decisión de la gobernadora al no presentarse en el Senado, sugiriendo que habría sido útil para exponer su versión. Por otro lado, el senador panista Juan Antonio Martín del Campo denunció un ataque político hacia el gobierno estatal, lo que ha generado un velo de divisiones entre los partidos.
Clemente Castañeda, del Movimiento Ciudadano, no descartó que Morena busque un juicio político contra Campos, mientras que Lilly Téllez, del PAN, argumentó que la molestia de Morena radica en el éxito del gobierno de Chihuahua al desmantelar el narcolaboratorio. Las discusiones continuarán a medida que se avance en las investigaciones.
