Lindsey Vonn sigue en proceso de recuperación tras su accidente en los Juegos Olímpicos de Invierno.
La esquiadora estadounidense se ha sometido a ocho cirugías debido a una grave fractura en la pierna izquierda, que casi llevó a la amputación. Además, necesita otra intervención para reparar un ligamento cruzado anterior roto.
Vonn, de 41 años, aún no está lista para decidir sobre su regreso a la competencia y estima que pasarán al menos un año y medio antes de que eso sea posible.
Durante una entrevista, destacó que no quiere apresurarse en tomar decisiones sobre su futuro en el esquí. Consideró la posibilidad de retirarse, pero prefiere centrarse en su recuperación por ahora.
La atleta, ganadora de tres medallas olímpicas, sufrió la fractura 13 segundos después de iniciar una carrera, lo que finalizó abruptamente su temporada en la que lideraba la Copa del Mundo de descenso.
A pesar de enfrentar esta serie de cirugías, Vonn ha superado numerosas lesiones en el pasado. Sin embargo, esta experiencia ha sido distinta y dolorosa.
Actualmente, ha dejado la silla de ruedas y usa muletas, con planes de empezar a caminar distancias cortas pronto. Recientemente, Vonn viajó a Nueva York para apoyar una iniciativa de salud y tiene vacaciones programadas.
No ha discutido con su médico sobre un regreso al esquí, ya que ambos están enfocados en su recuperación. La próxima cirugía para retirar el metal y reemplazar el ligamento está programada, lo que la aleja de la competencia aún más.
Vonn es consciente de los riesgos de un posible regreso y ha oído preocupaciones de su familia al respecto. Aunque ha asumido riesgos en su carrera, asegura que no quiere repetir experiencias difíciles.
Por ahora, su prioridad es restablecer la salud de su pierna y, eventualmente, evaluar su futuro en el esquí. Con 84 victorias en la Copa del Mundo, una de las más altas entre las mujeres, está tomando el tiempo necesario para reflexionar sobre su carrera y lo que vendrá.
