El Inter de Milán se proclamó campeón de la Serie A al vencer al Parma 2-0, asegurando su vigésimo primer scudetto en San Siro, donde no celebraba un título como local desde hace 37 años.
La ciudad se llenó de azul y negro, y los aficionados dieron la bienvenida al autobús del equipo, ansiosos por el festejo. El Parma, aunque sin objetivos, se mostró organizado en defensa y complicó la tarea del Inter. El equipo local se acercó al gol, incluso con un disparo al travesaño.
Después de un primer tiempo sin goles, Marcus Thuram, destacado de la temporada, abrió el marcador al minuto 45, desatando la euforia en San Siro. Habían pasado 37 años desde que el estadio celebró un título de liga como local.
La alegría continuó en la segunda mitad. Lautaro Martínez, quien se recuperaba de una lesión, entró al juego en el minuto 67. A pesar de un primer intento fallido de Lautaro, asistió a Mkhitaryan en el minuto 80 para sentenciar el encuentro. La celebración fue total en el banquillo y en las gradas.
El Inter consiguió el título bajo la dirección de Cristian Chivu, un conocido del club y su única experiencia anterior como entrenador fue en Parma. La ciudad festejó viendo a su equipo con el parche tricolor que identifica a los campeones italianos, un distintivo que el Inter lucirá la próxima temporada.
