El exnegociador comercial mexicano Luis de la Calle destacó que la modernización del acuerdo comercial entre México y la Unión Europea podría servir como un «seguro» ante Estados Unidos durante la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Esto ocurre en un contexto donde Washington busca reducir su dependencia de Asia.
En el marco de la Reunión Nacional de Consejeros Regionales del BBVA, De la Calle argumentó que es fundamental que México firme el acuerdo con la UE, programado para el 22 de mayo, incluso con la inminente revisión del T-MEC, cuyo primer plazo expira el 30 de junio. Según él, esta acción enviaría a Estados Unidos la señal de que México tiene alternativas y sigue siendo un socio comercial relevante.
De la Calle, quien fue subsecretario de Negociaciones Comerciales Internacionales, enfatizó que ofrecer acceso preferencial a empresas europeas dificultará que Estados Unidos considere la posibilidad de abandonar el T-MEC. Recordó que la revisión de 2026 fue acordada por México y Canadá para evitar la cláusula de extinción automática del tratado, permitiendo que el acuerdo permanezca vigente incluso sin un consenso para el 30 de junio.
El economista advirtió sobre la necesidad de no apresurarse a cerrar un «mal acuerdo» con Estados Unidos y Canadá, ya que si no se logra una revisión exitosa, se establecerán nuevas revisiones anuales hasta 2036. De la Calle estimó que hay un 70% de probabilidad de que se llegue al 30 de junio sin un nuevo acuerdo y que «no pase nada», manteniendo el tratado vigente.
Además, vinculó la negociación con la política arancelaria de Estados Unidos, que ha impuesto gravámenes pero ha proporcionado exenciones para productos mexicanos y canadienses que cumplen con las reglas de origen del T-MEC. Esto otorga a México una «preferencia relativa» y un mayor incentivo para adherirse a dichas reglas.
En este contexto, De la Calle sugirió que la estrategia de México debe involucrar al sector privado estadounidense, cuyas empresas están interesadas en evitar barreras comerciales con el país. Propuso que la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, lidere la negociación con el apoyo de estas compañías, dado que la negociación con Donald Trump sería más política que técnica.
Finalmente, el exsubsecretario advirtió sobre el riesgo de aceptar condiciones desfavorables bajo la percepción del T-MEC como un beneficio exclusivo para México. A pesar de reconocer que el país ha ganado participación en el mercado estadounidense debido a la caída de China, insistió en que México debe negociar con paciencia, ya que el tiempo puede favorecerlo en la reducción de aranceles debido a la integración económica con Estados Unidos.
