La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, enfatizó la disposición de su Gobierno para colaborar con Estados Unidos en el combate al narcotráfico y la seguridad, al tiempo que defendió la soberanía nacional. Esto se produjo tras las recientes amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de una posible intervención en México.
Sheinbaum subrayó que su administración ha llevado a cabo acciones efectivas, destacando una reducción del casi 50% en homicidios dolosos y la desactivación de 2,500 laboratorios de drogas. Añadió que ha disminuido el tránsito de fentanilo hacia Estados Unidos.
Trump, en declaraciones anteriores, insistió en que, si las autoridades mexicanas no abordan la problemática del narcotráfico, su país lo hará. Sheinbaum respondió que no es la primera vez que se plantean estas advertencias y reafirmó el compromiso de México en la lucha contra las drogas sin intervención extranjera.
La mandataria indicó que la relación bilateral debe basarse en el respeto mutuo y la responsabilidad compartida. Reiteró la importancia de mantener la confianza entre ambos países al mismo tiempo que urgió a Estados Unidos a reconocer sus propios problemas de consumo de drogas y a frenar el tráfico de armas hacia México.
Además, hizo referencia a la reciente Estrategia Nacional de Control de Drogas de Estados Unidos, que reconoce el impacto de la drogadicción en aproximadamente el 16% de su población. Según Sheinbaum, en sus primeras interacciones, Trump se mostró sorprendido al conocer que México no enfrenta la misma magnitud de problemas relacionados con drogas, a lo que ella atribuyó a «valores familiares» y una política de salud pública en el país.
Trump ha reiterado su postura desde su regreso a la Casa Blanca, argumentando que los carteles de drogas tienen un control significativo sobre México, argumento que ha sido rechazado por Sheinbaum como una violación a la soberanía del país.
