México ha destinado 588 millones de pesos al programa Sembrando Vida en Cuba, a través de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo, implicando una empresa asociada con China. Este movimiento ha suscitado preocupaciones sobre la posible evasión de las sanciones impuestas por Estados Unidos.
El financiamiento se realiza en un contexto marcado por los bloqueos y amenazas de la administración del expresidente Donald Trump hacia otros países que apoyan a la isla. A pesar de estas prohibiciones, el gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum ha continuado enviando ayuda humanitaria a Cuba.
En febrero, México envió a la isla dos barcos con más de mil toneladas de ayuda humanitaria, según la Marina. En marzo, dos tripulaciones mexicanas que transportaban apoyo a La Habana se extraviaron en aguas internacionales, pero fueron localizadas al día siguiente.
Desde enero, la administración Trump ha intensificado la presión sobre La Habana mediante un bloqueo petrolero y ha manifestado en múltiples ocasiones la necesidad de un cambio de régimen en Cuba. A inicios de mayo, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel expresó que no permitirá ninguna intervención del presidente Trump en su país, al tiempo que denunció que las decisiones del gobierno estadounidense responden a intereses de un pequeño grupo adinerado y poderoso.
La presidenta Sheinbaum reiteró que México es una nación libre y soberana, y continuará enviando ayuda humanitaria a Cuba, a pesar de las advertencias y bloqueos de la administración republicana.
