El desembarco de los pasajeros del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, ha comenzado en el puerto de Granadilla en Tenerife. Los primeros en salir son 14 españoles y un epidemiólogo de la OMS, quienes han sido trasladados en lanchas hasta la costa.
A su llegada, un autobús de la Unidad Militar de Emergencias los lleva al aeropuerto Tenerife Sur, donde un avión militar está preparado para llevarlos a Madrid, donde cumplirán una cuarentena en un hospital. El epidemiólogo de la OMS continuará su viaje hacia Países Bajos.
Los pasajeros están utilizando impermeables azules, cubrebocas y cargan bolsas con sus pertenencias. Durante el día se espera que se produzcan más desembarcos, que incluían a ciudadanos de Países Bajos, Alemania, Bélgica y Grecia.
La jefa de la unidad de enfermedades emergentes de la OMS, Diana Rojas, afirmó que, a pesar de que los pasajeros están aparentemente sanos, «no sería humano» mantenerlos en el barco. Rojas subrayó la necesidad de un periodo de cuarentena de hasta 42 días, dado que la incubación del virus puede tardar hasta seis semanas.
La OMS ha determinado que con el uso de mascarillas N95 y el lavado de manos, la protección es suficiente, dado que el hantavirus no se transmite fácilmente. Rojas destacó que este episodio en un crucero proporciona un marco de estudio sobre el riesgo de expuestos durante los viajes.
Aunque los pasajeros son clasificados como de alto riesgo por haber permanecido en el barco, Rojas aclaró que no necesariamente enfrentan un riesgo elevado, pero deben ser monitorizados para prevenir una posible propagación del virus. Además, descartó que el brote en el crucero se considere una pandemia.
