La Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental (Minurso) ha destruido 30,000 minas y otros artefactos explosivos desde que comenzó sus operaciones de desminado en 1991. Estas acciones han permitido liberar alrededor de 150 millones de metros cuadrados de terreno peligroso.
El Servicio de Acción contra las Minas de las Naciones Unidas (UNMAS) destacó que este esfuerzo refleja tanto la magnitud del desafío como el compromiso de los equipos involucrados. La Minurso, establecida el 29 de abril de 1991, no solo se encarga del desminado, sino que también supervisa el alto el fuego entre Marruecos, que controla el 80% del territorio y aboga por un plan de autonomía, y el Frente Polisario, respaldado por Argelia, que exige un referéndum de autodeterminación que incluya la opción de independencia.
Los desacuerdos entre las partes llevaron al abandono de la organización de un referéndum, que también formaba parte de sus responsabilidades. A finales de abril, el Consejo de Seguridad de la ONU revisó el papel de la Minurso en sesiones a puerta cerrada, mientras se consideraban propuestas de Estados Unidos para modificar su mandato.
El conflicto dio un nuevo giro en octubre pasado, con la última resolución del Consejo de Seguridad, que refuerza la propuesta marroquí de autonomía como la opción más viable para una solución política. Marruecos ha logrado un creciente apoyo internacional en este contexto, incluyendo el respaldo de potencias como Estados Unidos, el Reino Unido, Francia y la Unión Europea.
