El gobierno canadiense ha implementado un nuevo esquema que permite importar hasta 49,000 vehículos eléctricos de fabricación china con un arancel reducido al 6.1%. Anteriormente, estos modelos enfrentaban impuestos de hasta el 100%, lo que los excluía del mercado.
Esta iniciativa busca incrementar la accesibilidad de los autos eléctricos, aunque plantea la preocupación de que Tesla, una marca ya conocida en Canadá, pueda dominar el mercado. La cuota preferencial solo se asignará a un número limitado de vehículos, concretamente 24,500, entre marzo y agosto.
El sistema de asignación se basa en el orden de llegada, privilegiando a Tesla, que tiene una fuerte presencia en el país y una planta de producción en Shanghái. Esto podría resultar en que Tesla obtenga la mayoría de los permisos antes de que otros fabricantes chinos, como BYD, Geely o Chery, puedan establecerse en el mercado canadiense.
Para mitigar este problema, las autoridades canadienses están considerando imponer límites de importación por fabricante, lo que podría equilibrar la cuota y fomentar una competencia más justa. Si Tesla monopoliza el mercado, podría ver un incremento significativo en su participación, con posible reducción de precios, como el del Model 3, que podría bajar de 79,990 a 39,490 dólares canadienses.
Se especula también que se podría extender el plazo de los aranceles bajos, lo que facilitaría la entrada de más marcas chinas. Esto podría llevar a un aumento significativo en la presencia de fabricantes chinos en Canadá, ya que marcas como BYD, Chery y Zeekr ya están planificando su llegada. Geely, por su parte, ya tiene inversiones en el país a través de Volvo, Polestar y Lotus.
