La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado una emergencia de salud pública por el brote de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda, donde se reportan 80 muertes presuntas y varios casos confirmados en Kampala. Esta declaración responde a la rápida propagación del virus Bundibugyo y a la alta movilidad poblacional entre ambos países.
En la provincia de Ituri, se han confirmado ocho contagios por laboratorio y se han documentado 246 casos sospechosos. La situación se agrava con la detección de dos casos sin vínculo aparente en Kampala en menos de 24 horas, lo que indica la propagación internacional del ébola.
A pesar de la declaración, la OMS aclara que el brote no cumple aún con los criterios de emergencia pandémica. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África han convocado a una reunión con agencias internacionales para coordinar una respuesta adecuada. Entre las recomendaciones a los países afectados se incluyen activar mecanismos de gestión de emergencias y establecer centros de operaciones inmediatas.
Este es el decimoséptimo brote de ébola registrado en la RDC desde su descubrimiento en 1976. La enfermedad, que se transmite a través de fluidos corporales, presenta una tasa de mortalidad que oscila entre el 60% y el 80%, con síntomas que incluyen fiebre alta y hemorragias graves.
