Las políticas migratorias de Estados Unidos están en constante cambio, lo que complica el proceso para obtener una visa. Recientemente, se añadieron dos preguntas obligatorias en el trámite. Si un solicitante responde «Sí», su solicitud podría ser rechazada.
Estas preguntas buscan determinar si el solicitante tiene miedo de regresar a su país de origen y son obligatorias para quienes piden visas de no inmigrante. Las preguntas son:
1. ¿Ha sufrido daños o malos tratos en su país de nacionalidad o en su último lugar de residencia?
2. ¿Teme sufrir daños o malos tratos al regresar a su país de nacionalidad o residencia permanente?
Para continuar el proceso, el solicitante debe responder “No” a ambas preguntas. Una respuesta afirmativa, o la decisión de no contestar, puede interrumpir el trámite. Las respuestas se registrarán en el expediente consular, lo que permitirá una evaluación más detallada del caso en relación con el motivo del viaje.
