Las autoridades de la República Democrática del Congo han reportado 26 nuevas muertes por ébola en las últimas 24 horas, lo que eleva el total a 131 fallecidos desde el inicio del brote. Esta situación ha generado gran preocupación, especialmente en la localidad de Butembo, donde se han confirmado dos casos recientes.
Según el boletín de salud del país, hay 516 casos sospechosos y 33 confirmados, así como dos casos en Uganda. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, ha calificado esta emergencia de salud pública como de importancia internacional, destacando el riesgo de propagación en áreas densamente pobladas.
El ébola, que se transmite por contacto directo con fluidos corporales, provoca síntomas graves que incluyen fiebre alta y hemorragias. La OMS indica que la tasa de mortalidad oscila entre el 25% y el 90% en diferentes brotes, y la situación actual ha alarmado a los expertos en salud pública.
Un estadounidense, identificado como el doctor Peter Stafford, ha dado positivo mientras trabajaba en el país, y otros seis ciudadanos estadounidenses expuestos están siendo evacuados a Alemania para recibir atención médica. A su vez, el Departamento de Estado de EE.UU. ha movilizado 13 millones de dólares en asistencia para combatir el brote.
En cuanto al tratamiento, no existen terapias o vacunas aprobadas específicamente para la cepa Bundibugyo, que es la responsable del brote actual. Expertos, en colaboración con la OMS, están evaluando opciones para desarrollar vacunas y tratamientos. La situación se complica aún más debido a la violencia armada en la región, lo que dificulta la respuesta internacional.
