El Gobierno de México ha presentado 269 solicitudes de extradición a Estados Unidos desde 2018, sin que ninguna haya sido concretada hasta la fecha. La falta de resultados se enmarca en un contexto de exigencia de información adicional para procesar a mexicanos señalados por Washington, incluido el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, acusado de narcotráfico.
De las solicitudes realizadas, 36 han sido rechazadas, mientras que 233 siguen pendientes. De estas, 183 son solicitudes formales de extradición y 50 de detención provisional, de las cuales en 47 casos el gobierno estadounidense ha solicitado información complementaria.
El canciller Roberto Velasco destacó que esta solicitud de pruebas adicionales es una práctica común entre ambos países y está respaldada por el tratado de extradición. Aclaró que es obligación de México realizar una revisión exhaustiva de las solicitudes, especialmente cuando involucran a ciudadanos nacionales.
La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su descontento por la falta de reciprocidad en la cooperación judicial y mencionó casos graves que permanecen sin resolución, como los vinculados con el caso Ayotzinapa.
En el caso de Rubén Rocha Moya, quien pertenece al partido Morena, solicitó licencia para separarse temporalmente del cargo mientras la Fiscalía General de la República investiga las acusaciones, lo que ha generado una controversia política significativa y tensiones en las relaciones entre México y Estados Unidos.
