Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa, ha sido ubicado en dicha entidad tras la acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos por presuntos vínculos con el crimen organizado. Desde su solicitud de licencia, han surgido múltiples interrogantes sobre su paradero y situación actual. Las autoridades federales confirman que no cuenta con escolta federal y está bajo la vigilancia de la policía estatal.
El 29 de abril, el gobernante fue señalado junto con otros funcionarios, incluyendo al alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y al senador Enrique Inzunza, por posibles delitos relacionados con narcotráfico y posesión de armas. Posteriormente, el 15 de mayo, fueron detenidos en Estados Unidos dos exfuncionarios de la administración de Rocha Moya, lo que ha intensificado el caos político en la región.
Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, indicó en una reciente conferencia que la localización de Rocha Moya «no ha sido reservada». Además, facilitó información sobre la protección que recibe. La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aclaró que los acusados, incluidas Rocha Moya e Inzunza, tienen fichas rojas emitidas por Interpol, lo que permitiría su detención en caso de salir de México.
Sheinbaum subrayó la existencia de órdenes de aprehensión por parte del gobierno estadounidense, afirmando que la investigación sigue su curso a través de la Fiscal General de la República. En lo que respecta a la seguridad de Rocha Moya, se confirmó que se encuentra en su domicilio bajo protección estatal, mientras que la situación del senador Inzunza es incierta, sin clara información sobre su protección gubernamental.
