Un juez federal en Estados Unidos ha dictaminado que el presidente Donald Trump no podrá modificar el nombre del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas en Washington, D.C. La decisión del juez Casey Cooper requiere que se retire el nombre de Trump, recientemente añadido a la fachada del edificio, subrayando que la legislación original establece que el centro debe conservar el nombre de John F. Kennedy, quien fue asesinado en 1963.
El magistrado destacó que el Congreso es la única entidad autorizada para cambiar el nombre del centro, lo que indica la existencia de una limitación significativa frente a cualquier intento unilateral de la dirección actual, considerada afín a Trump. En una resolución extensa, el juez también bloqueó la propuesta del gobierno del expresidente Trump que contemplaba el cierre del centro durante dos años para su renovación.
El Centro Kennedy había previsto su cierre a partir del 4 de julio para iniciar las obras de remodelación, lo cual coincidió con una disminución en la venta de entradas y el boicot de numerosos artistas tras la toma de control de la institución por parte de Trump. Desde su regreso a la presidencia en febrero de 2025, varias actuaciones han sido canceladas luego de que el mandatario destituyera a los directores del centro para nombrar a sus propios allegados.
La situación actual pone de relieve las tensiones inherentes en el ámbito cultural estadounidense y sus interacciones con el liderazgo político, lo que podría tener repercusiones en la comunidad artística y en las relaciones entre el gobierno y el sector cultural.
