La Arquidiócesis de León, encabezada por el arzobispo Jaime Calderón Calderón, ha emitido una disculpa pública por los abusos cometidos contra menores de edad en el seno de la Iglesia, demandando además justicia para las víctimas. En el contexto de la Jornada Nacional de Oración por las Víctimas de Abusos, el arzobispo reconoció durante la Misa dominical en la Catedral de León que es necesario asegurar un entorno seguro en todos los templos para los fieles católicos, y que nunca más se repitan estos delitos.
El arzobispo resaltó la importancia de establecer comisiones que protejan a menores y adultos vulnerables de cualquier tipo de abuso, incluyendo a la Comisión Diocesana para la Tutela de Menores y Adultos Vulnerables. Esta acción responde a un mandato del Papa Francisco y ha sido una prioridad desde la creación de dicha comisión en mayo de 2021 tras los múltiples casos de abuso que se han denunciado en Guanajuato.
Durante su homilía, Calderón Calderón hizo un llamado a los fieles para que participen activamente en la creación de un ambiente seguro dentro de las parroquias. Recordó la festividad de la Santísima Trinidad como un momento propicio para reflexionar sobre la unidad y el respeto mutuo dentro de la comunidad.
Guanajuato ha registrado antecedentes de pederastia clerical, con casos documentados que han llevado a procesos penales en diversas instancias. Este escenario refleja la necesidad urgente de protocolos de prevención y atención ante estos delitos, que siguen afectando a la población infantil.
La Fiscalía General del Estado ha reportado un incremento en las denuncias por delitos sexuales clericales, evidenciando la precariedad que enfrenta la protección de menores en el ámbito religioso y la importancia de tomar medidas adecuadas para abordar esta problemática en toda la región.
