En el Centro Penitenciario de Aguaruto, ubicado en Culiacán, se registró una riña colectiva que resultó en la muerte de siete internos y un herido, quien fue atendido por personal médico. El enfrentamiento se inició durante la mañana en uno de los módulos del penal, donde se emplearon armas punzocortantes artesanales.
A raíz de los hechos, el Grupo de Operaciones Especiales del Estado y custodios realizaron una inspección interna con el fin de localizar más armas. Como medida de seguridad, las visitas a los internos fueron suspendidas. La Fiscalía General del Estado fue notificada sobre las muertes y trabajadoras sociales contactaron a las familias de las víctimas.
Sinhué Téllez López, secretario de Seguridad Pública del Estado, confirmó la situación del herido y afirmó que para el mediodía la situación en el penal se había estabilizado. Una semana antes, las autoridades de Sinaloa habían implementado medidas de seguridad adicionales, incluyendo recorridos de inspección para identificar vulnerabilidades en el lugar.
Un informe reciente indica que en mayo se aseguraron 43 teléfonos celulares y 236 dosis de diversas drogas, entre otros objetos prohibidos. Además, en respuesta a inquietudes de los familiares de internos del Centro Penitenciario El Castillo en Mazatlán, se realizaron revisiones en los módulos y se suspendieron visitas.
En otro suceso, el comandante de la Policía Estatal Preventiva, Juan Pedro “N”, fue asesinado mientras conducía por la Avenida México 68 en la Colonia 10 de Mayo, Culiacán. Sus agresores, a bordo de una camioneta, lo atacaron a balazos y se dieron a la fuga. A pesar de la atención médica brindada por elementos de auxilio, el comandante fue declarado sin vida en el lugar.
Estos eventos continúan evidenciando la problemática de seguridad en los centros penitenciarios del estado y el entorno de violencia en diversas áreas de Culiacán.
