La periodista Roxana Berenice Guzmán Ramírez fue privada de su libertad el pasado martes por al menos tres hombres armados en Nanchital, Veracruz. Su secuestro, registrado en video, ha generado reacciones en la opinión pública y ha llevado a la intervención de las autoridades federales. La situación ha suscitado inquietud sobre su paradero y la seguridad en la región.
Guzmán Ramírez, directora del medio local Pulso Informativo del Sureste, había abordado recientemente un caso de presunto abuso policial. En un programa en línea, mostró un video donde un policía municipal agredía a un ciudadano, lo que llevó a cuestionamientos sobre la actuación de la fuerza policial y la protección a los ciudadanos en el municipio gobernado por Raúl González Martínez.
Tras su secuestro, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Veracruz inició una carpeta de investigación para localizar a la periodista y a los responsables del hecho. La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, calificó de «lamentable» la situación y indicó que la búsqueda de Guzmán Ramírez continúa.
Compañeros de trabajo han desmentido rumores sobre su localización, enfatizando la necesidad de apoyo en su búsqueda. Organizaciones como Alianza de Medios Mx, Amnistía Internacional y Artículo 19 han exigido a las autoridades que se priorice la labor periodística en las investigaciones y se aplique el Protocolo Homologado de Investigación de Delitos contra la Libertad de Expresión.
En una reciente visita a Veracruz, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, fue abordada por los familiares de Guzmán Ramírez, quienes solicitaron su apoyo. La mandataria expresó que es esencial dar con su paradero y que se investiguen las razones de su secuestro.
