El senador de Morena, Raúl Morón Orozco, ha sido citado por la Fiscalía General del Estado de Michoacán para declarar en calidad de testigo en la investigación relacionada con el asesinato de Carlos Alberto Manzo Rodríguez, esposo de la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz García. La comparecencia está programada para el 9 de junio a las 11:00 horas ante la Fiscalía Especializada en materia de Homicidio Doloso.
La denuncia que motivó esta convocatoria está vinculada al homicidio de Manzo, ocurrido bajo circunstancias que han generado atención política y mediática en la entidad. Grecio Quiroz ha sostenido que su esposo realizó declaraciones públicas en las cuales responsabilizaba a varios actores políticos de posibles amenazas, situación que es actualmente objeto de investigación.
Además del senador Morón, han sido llamados a comparecer el exalcalde de Uruapan, Ignacio Campos Equihua, y el diputado federal y exgobernador de Michoacán, Leonel Godoy Rangel. Ambos ya han rendido su declaración ante las autoridades ministeriales relacionadas con este caso.
La alcaldesa Quiroz acusa a estos políticos de estar implicados en presuntos actos ilícitos y amenazas contra Manzo, lo cual se encuentra documentado en material audiovisual que la Fiscalía está revisando. La validación de este material ha llevado a las autoridades a solicitar las declaraciones de los mencionados, quienes mantenían una relación de confrontación política con el exedil.
A la fecha, los interrogatorios se están llevando a cabo en calidad de testigos, y la Fiscalía no ha informado de imputaciones en este proceso. Las investigaciones continúan en curso con el objetivo de esclarecer las circunstancias del asesinato de Carlos Alberto Manzo Rodríguez y de determinar la existencia de responsabilidades adicionales.
Carlos Alberto Manzo Rodríguez, conocido por su liderazgo en el Movimiento del Sombrero, asumió la presidencia municipal de Uruapan en septiembre de 2024. Su administración se enfocó en combatir la corrupción y la extorsión del crimen organizado. Fue asesinado el 1 de noviembre de 2025 en la plaza principal de Uruapan durante el Festival de las Velas. Su muerte provocó reacciones a nivel nacional y protestas en demanda de justicia, lo que llevó al Congreso del Estado a designar a Grecia Quiroz como alcaldesa sustituta.
Desde entonces, Quiroz ha mantenido una postura crítica hacia las autoridades por la falta de protección hacia su esposo y ha exigido una investigación exhaustiva que incluya a sus adversarios políticos. La alcaldesa cuenta con un dispositivo de seguridad permanente, mientras su gestión se ha convertido en un símbolo de resistencia en un entorno marcado por la violencia.
