Un periodista mexicano especializado en nota roja, Luis Ángel López, fue asesinado a balazos durante la madrugada en el municipio de Poza Rica, Veracruz, una de las regiones más peligrosas del país para el ejercicio del periodismo. El ataque se produjo en la avenida 20 de Noviembre, en una zona conocida por su alta inseguridad y violencia.
De acuerdo con informes policiales, López era colaborador del periódico «Vanguardia» y contaba con medidas de protección vigentes emitidas por la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP), debido a amenazas recibidas previamente, presuntamente por parte de elementos policiales de la localidad.
El periódico «Vanguardia» expresó sus condolencias a la familia de López a través de sus redes sociales, enfatizando su compromiso con la labor periodística y lamentando la pérdida del reportero.
En enero, Carlos Castro, director del portal digital «Código Norte», también fue asesinado en Poza Rica, lo que subraya la creciente violencia contra periodistas en esta región. Castro había sido blanco de amenazas y se encontraba en una situación de autoexilio antes de su asesinato.
El caso reciente se suma al secuestro de la reportera Roxana Ramírez en el sur de Veracruz, un evento que ha generado gran preocupación debido a la violencia que enfrentan los comunicadores en el estado.
Veracruz cuenta con un registro alarmante de violencia hacia la prensa, con un total de 31 asesinatos de periodistas y cuatro desapariciones, según datos de la CEAPP. Estas estadísticas sitúan a la entidad entre las más peligrosas para el ejercicio del periodismo en México y a nivel mundial.
