A pocas horas de la inauguración del Mundial de Fútbol, el gobierno de Claudia Sheinbaum ha adoptado una postura firme frente a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), señalando que las protestas programadas para este jueves responden a intereses políticos más que a necesidades legítimas. Según las autoridades, el diálogo permanece abierto y no hay justificación para la continuidad de las movilizaciones.
En una conferencia de prensa en Palacio Nacional, el Secretario de Educación Pública, Mario Delgado, subrayó las múltiples propuestas ofrecidas a la CNTE y cuestionó la elección de la coordinadora de realizar manifestaciones en medio de las negociaciones. «No comprendemos por qué, a pesar de las horas de diálogo, deciden seguir con las protestas. Hay un interés político que busca afectar la imagen del país a nivel internacional», afirmó.
Sheinbaum respaldó esta visión, afirmando que su administración ha brindado «numerosas alternativas» a los líderes sindicales. Se anunció la intención de extender el diálogo a un mayor número de profesores a través de consultas programadas para agosto, con el objetivo de democratizar la información sobre las oportunidades laborales y el apoyo a las escuelas en Oaxaca. «Es fundamental que se conozcan las propuestas para más plazas en la región», mencionó la presidenta.
Con la falta de consenso con la CNTE y con la expectativa del evento deportivo, el gobierno ha decidido abrir anticipadamente el Estadio Azteca para evitar conflictos. Sheinbaum también garantizó que el evento en el Zócalo, el Fan Fest, se llevará a cabo sin restricciones, aunque su asistencia aún no está confirmada.
En sus declaraciones, la presidenta denunció la existencia de una campaña en contra de su gobierno, destinada a promover la idea de un descontento popular que, según ella, no es real. «Contamos con el apoyo del pueblo, ya que trabajamos para su bienestar», concluyó.
