Este viernes, un grupo de manifestantes de la Escuela Normal Rural «Raúl Isidro Burgos» de Ayotzinapa, Guerrero, tomó las casetas de cobro en un tramo de la autopista México-Cuernavaca. Los participantes, con el rostro cubierto, demandaron al Gobierno de México cumplir con las investigaciones sobre la desaparición de los 43 normalistas en 2014.
Caminos y Puentes Federales de Ingresos y Servicios Conexos (CAPUFE) reportó la obstrucción de la circulación en el viaducto elevado de Tlalpan debido a la manifestación y recomendó a los automovilistas comunicarse con la Guardia Nacional para solicitar información. Más de 300 elementos de las fuerzas de seguridad y de la Secretaría de Seguridad Ciudadana fueron desplegados en la zona.
A pocos meses de conmemorarse 12 años de la desaparición de los normalistas, los manifestantes denunciaron un aparente desinterés por parte de la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum. Afirmaron su apoyo a los familiares de los desaparecidos, quienes solicitan justicia y la localización de sus seres queridos.
Durante la protesta, se escucharon consignas como «¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!». En la zona centro de la capital, familiares de los 43 normalistas también expresaron su apoyo a la causa. María Concepción, madre de un desaparecido, enfatizó que el Gobierno conoce el paradero de los estudiantes y exigió su búsqueda en vida.
Además, los manifestantes denunciaron que autoridades de la Ciudad de México impidieron el paso de 17 autobuses con estudiantes normalistas que se dirigían a una reunión con autoridades federales para presentar sus demandas. Esta movilización ocurre en un contexto de protestas más amplias, que incluyen a familiares de los más de 133 mil desaparecidos en el país y a miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación de México (CNTE), poco después del inicio del Mundial de futbol en México.
