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Estados Unidos suspende modelos de IA avanzados tras influencia de Amazon

Estados Unidos suspende modelos de IA avanzados tras influencia de Amazon

El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración del presidente Donald Trump, ha restringido el acceso a los modelos de inteligencia artificial de la empresa Anthropic, tras una serie de conversaciones entre el director ejecutivo de Amazon, Andy Jassy, y funcionarios gubernamentales. Estos diálogos, que incluyeron al secretario del Tesoro, Scott Bessent, llevaron a la conclusión de que el modelo Fable 5 de Anthropic podría utilizarse para facilitar ciberataques, lo que justificó la decisión de prohibir su uso por parte de gobiernos y entidades extranjeras.

Poco después de estas deliberaciones, la Casa Blanca determinó que la medida más adecuada era restringir el acceso a la tecnología de Anthropic. Esta acción fue posteriormente validada por el presidente Trump. En consecuencia, Anthropic anunció la suspensión del acceso público a sus modelos Fable 5 y Mythos 5, debido a la directiva que prohíbe su uso fuera de Estados Unidos y por individuos extranjeros.

Amazon, que ha realizado inversiones significativas en Anthropic, celebró un acuerdo el pasado abril para invertir al menos 5 mil millones de dólares adicionales en la empresa. Esta inversión está vinculada a un compromiso por parte de Anthropic de gastar 100 mil millones en Amazon Web Services en la próxima década. Un portavoz de Amazon indicó que, como proveedor global de servicios en la nube, es común que los gobiernos busquen su asesoramiento sobre posibles riesgos de seguridad.

En un contexto más amplio, la relación entre Anthropic y el gobierno estadounidense se ha tensado, evidenciada por una demanda presentada por la empresa en marzo, tras ser etiquetada como un riesgo nacional en la cadena de suministro. La disputa se centra en la negativa de Anthropic a ceder su tecnología al Departamento de Defensa, condicionando el uso de su inteligencia artificial al cumplimiento de garantías sobre la privacidad y el uso ético de su tecnología. Esta situación pone de relieve las complejidades de las relaciones bilaterales entre empresas tecnológicas y el gobierno de Estados Unidos, especialmente en el ámbito de la seguridad nacional y la innovación tecnológica.