Joselyn Rivera Vilchis, médica psicoterapeuta y psicoanalista, parte de la Red Salvemos Miles de Vidas México, sostiene la urgencia de considerar la voz del sector salud en la discusión sobre la despenalización del aborto en Guanajuato. Señala que es necesario garantizar que las mujeres puedan acceder a este procedimiento de manera legal y segura, minimizando riesgos para su salud.
Rivera destacó la importancia de analizar diversas perspectivas, incluyendo las de activistas y profesionales de la salud. Subrayó que la regulación del aborto debería centrarse en la salud pública y no estar vinculada al Código Penal. La médica también advirtió sobre las consecuencias de la criminalización del aborto, afirmando que se observan diariamente en la atención a sus pacientes.
Además, se refiere a la posibilidad de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación tome la decisión sobre el aborto en Guanajuato, señalando que los tiempos de resolución dependen de los diputados locales. Resalta que, como parte de su labor, continuarán compartiendo información relevante sobre el tema, sin importar las decisiones políticas.
Rivera afirmó que el aborto se configura como un servicio de salud esencial que, al estar penado, pone en riesgo a muchas personas, incluyendo mujeres y niñas. Subrayó que las vidas en peligro son consecuencia de un sistema que no ofrece atención adecuada.
Respecto a la labor de las acompañantes de aborto, enfatizó que la clandestinidad no siempre implica peligro, y que muchas de estas personas han brindado ayuda segura a quienes lo requieren. Destacó la necesidad de distinguir entre abortos seguros, inseguros y menos seguros, para ofrecer el apoyo adecuado.
La situación actual en Guanajuato también genera temor en el gremio médico, que se encuentra en una encrucijada entre ayudar y enfrentar posibles consecuencias legales. Rivera concluyó que tanto las pacientes como los profesionales de la salud se ven afectados por la criminalización del aborto.
