La comunidad internacional ha movilizado recursos significativos en respuesta a los devastadores terremotos que impactaron a Venezuela, con un saldo hasta ahora de 235 víctimas fatales y 4.300 heridos. Instituciones multilaterales y naciones de diversas geografías están coordinando esfuerzos de asistencia inmediata. La emergencia ha motivado la participación de 16 países que han enviado equipos de búsqueda y rescate, que suman más de mil rescatistas.
Entre los países que han respondido ante la crisis se encuentran México, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, El Salvador, Suiza, Estados Unidos, Países Bajos, Francia, Catar, República Checa, Alemania, Jordania, Reino Unido, España e Italia, activando unidades de emergencia procedentes de diversas regiones para apoyar la búsqueda de víctimas y la atención humanitaria. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas ha liberado 15 millones de dólares del Fondo Central de Respuesta a Emergencias para la ayuda en Venezuela, mientras que el Grupo Banco Mundial está evaluando vías de asistencia al gobierno venezolano.
Además, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja ha emitido un llamamiento de emergencia por 50 millones de francos suizos, de los cuales se liberaron rápidamente 2 millones para los primeros auxilios en la región. Este viernes, comenzaron a llegar suministros humanitarios desde Panamá, con un avión del Ejército español que transporta a 59 militares y equipo de rescate.
Estados Unidos ha comprometido 150 millones de dólares para asistencia humanitaria, que incluye financiamiento a organizaciones en el terreno. La respuesta desde el continente asiático ha comenzado con el envío de aviones de la Fuerza Aérea de la India con equipos médicos y suministros.
Gobiernos de varios países, incluyendo Argentina y Chile, han aportado expertos en rescate y personal médico, además de materiales esenciales, como herramientas y equipos médicos. La colaboración internacional sugiere una intensificación de las relaciones bilaterales en un momento crítico para la región, en el que la comunidad internacional, a través de un enfoque coordinado, busca minimizar el impacto humanitario de esta tragedia.
