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México: 3 palabras que no debes usar en estafas telefónicas

México: 3 palabras que no debes usar en estafas telefónicas

Los delincuentes digitales han modernizado sus métodos, utilizando grabaciones clandestinas de voz para llevar a cabo fraudes y suplantaciones de identidad. Las autoridades en ciberseguridad han advertido sobre este nuevo enfoque, que se ha vuelto más prevalente en el país. A diferencia de estrategias anteriores que dependían de la obtención directa de información confidencial, ahora los criminales buscan almacenar los patrones de voz de sus víctimas sin su consentimiento durante las llamadas telefónicas.

Este tipo de llamadas maliciosas suelen provenir de números desconocidos o con prefijos inusuales, y los delincuentes inician la conversación mediante mensajes pregrabados que generan confusión o urgencia económica en el interlocutor. Los estafadores se hacen pasar por empleados de instituciones bancarias, representantes de servicios de paquetería o funcionarios de dependencias oficiales, con el fin de ejercer presión psicológica y conseguir que la persona pronuncie frases clave. Estas grabaciones pueden ser editadas para simular la aceptación de contratos o autorizaciones de cargos sin el consentimiento real del usuario.

Uno de los métodos más utilizados es el denominado «fraude del sí», donde el estafador formula preguntas que inducen a la afirmación, tales como «¿Hablo con el titular de la línea?” o “¿Me escucha bien?”. Estas respuestas son capturadas y manipuladas para crear pruebas falsificadas en su beneficio.

Expertos en telecomunicaciones recomiendan adoptar medidas de precaución al recibir llamadas de números desconocidos. Entre las estrategias sugeridas están el uso de preguntas abiertas que lleven al interlocutor a hablar primero y la práctica del silencio durante los primeros segundos de la llamada, lo cual puede confundir a los sistemas automáticos. En caso de detectar tácticas de presión, se aconseja colgar de inmediato y verificar cualquier información a través de canales oficiales de las instituciones pertinentes.

Mantener un monitoreo constante de los estados de cuenta y reportar números sospechosos son acciones recomendadas para prevenir posibles fraudes. La difusión de esta información es fundamental para proteger la identidad y los recursos financieros de la ciudadanía.