A través de un informe presentado ante la Bolsa de Valores de Estados Unidos, Petróleos Mexicanos (Pemex) ha confirmado la suspensión del envío de crudo a Cuba, como resultado de la orden ejecutiva emitida el 29 de enero que establece aranceles adicionales a los productos que se vendan o suministren a la isla. En este informe, se menciona que durante el primer trimestre de este año se interrumpieron los cargamentos de petróleo y gasolina a Cuba a través de la filial «Gasolinas Bienestar», que operaba bajo un esquema de apoyo humanitario.
No obstante, Pemex continuó con el envío de recursos hacia Cuba mediante su subsidiaria «Servicios Logísticos Integrales Mumiya,» totalizando más de 85,500 barriles en el mismo periodo, un promedio de aproximadamente 900 barriles diarios. En su reporte, la empresa señala que estas ventas se realizan de conformidad con la legislación vigente, bajo contratos en pesos y a las tasas de mercado.
Desde el 31 de marzo, «Gasolinas Bienestar» cambió su nombre a «Servicios Logísticos Integrales Mumiya,» y a partir de esta nueva denominación legal se efectúan los envíos a Cuba. Aunque el cambio en el esquema de exportaciones no ha incrementado las ganancias de Pemex, ha dejado de representar un costo que anteriormente se registraba como contribución no recuperable, convirtiéndose en ingresos por ventas.
Durante el primer trimestre de 2025, los envíos a Cuba, valuados en 3,100 millones de pesos, eran considerados como ayuda humanitaria, mientras que en el mismo periodo de 2026, las exportaciones valían 256.2 millones de pesos, clasificados como ventas comerciales. Esto implicó que los productos se vendieron a precio de mercado, generando ingresos para la empresa.
El informe especifica que estas transacciones representan apenas el 0.2% de los ingresos totales de Pemex por exportaciones, en medio de preocupaciones sobre potenciales sanciones de Estados Unidos. Aunque la empresa no atribuye su cambio en las exportaciones a las medidas del gobierno estadounidense, reconoce que la orden ejecutiva puede afectar sus resultados operativos. También se menciona que el deterioro en las relaciones entre México y Estados Unidos podría limitar el acceso de Pemex a los mercados internacionales.
Pemex reconoce que las decisiones de Estados Unidos han aumentado la incertidumbre respecto a sus relaciones bilaterales, lo cual podría impactar negativamente su situación financiera y operativa. Cambios en las políticas estadounidenses podrían influir en diversos aspectos económicos en México, afectando así la actividad de la petrolera.
Además, el informe concluye mencionando que, aunque las exportaciones petroquímicas a Estados Unidos están generalmente exentas de aranceles bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cualquier cambio en las relaciones comerciales puede tener consecuencias significativas en las industrias de Pemex.
