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Salamanca: Crimen afecta al fútbol llanero con repercusiones internacionales

Salamanca: Crimen afecta al fútbol llanero con repercusiones internacionales

El fútbol amateur en Celaya, Guanajuato, ha captado la atención internacional tras un reciente reportaje de The New York Times, que expone la lucha de adolescentes, entrenadores y familias por mantener la cancha como un refugio frente a problemas de pobreza y violencia. Este fenómeno se desarrolla en un ambiente de constante amenaza, donde los ataques contra jugadores y espectadores son cada vez más frecuentes.

La crónica, que sigue al equipo juvenil Ravens, dirigido por Sugey Milagros Salinas Grimaldi, resalta los desafíos que enfrenta al intentar mantener a sus alumnos alejados de las drogas y el crimen. El reportaje describe canchas que, lejos de ser espacios de convivencia, están marcadas por el miedo y la vigilancia policial.

Tras un ataque que dejó once muertos en enero en Salamanca, se suspendieron actividades deportivas en varios municipios, afectando la rutina de muchos jóvenes. Los Ravens, sin embargo, decidieron regresar a la cancha después de semanas de incertidumbre.

La violencia ha transformado las canchas de fútbol en escenarios de miedo, donde los delincuentes imponen límites, como lo demuestra un letrero que exigía pagos por el uso de un campo de juego. El alcalde de Celaya, Juan Miguel Ramírez Sánchez, comentó sobre el impacto de esta situación en el deporte y la necesidad de proteger a los jóvenes.

El reportaje también documenta el impacto del contexto criminal en la vida de adolescentes como Manuel, quien abandonó sus entrenamientos tras la muerte de su hermano a manos de un cártel. Otro involucrado, Juan Pablo, capitán de los Ravens, enfrentó obstáculos económicos para participar en pruebas con un equipo profesional.

La situación es grave: ataques directos a jugadores y asistentes a eventos deportivos han dejado un saldo significativo de muertos y heridos en Salamanca e Irapuato. Hasta la fecha, investigaciones indican que estas comunidades enfrentan un entorno de violencia persistente, donde las actividades deportivas se han visto severamente afectadas.

Las organizaciones criminales, atraídas por el auge del fútbol amateur, han comenzado a extorsionar a equipos locales, vinculando así la violencia al mundo del deporte en una crisis de seguridad que persiste en la región. La respuesta por parte de las autoridades ha incluido patrullajes y acercamientos a las ligas deportivas, aunque la preocupación sigue latente entre los jóvenes y sus familias, que anhelan alternativas seguras.