Cuatro personas fallecieron durante una celebración que se llevó a cabo en calles de la Ciudad de México tras el partido entre México y Ecuador. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, informó que ha ordenado el fortalecimiento de los protocolos de protección civil, salud y seguridad para el evento relacionado con el Mundial de Fútbol programado para el 5 de julio.
Durante una conferencia de prensa, Brugada explicó que, según información preliminar, las muertes no están relacionadas con el consumo de alcohol, sino que se debieron a asfixia provocada por la aglomeración de personas en la zona. Agregó que se espera la conclusión de la investigación que llevará a cabo la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México para esclarecer las circunstancias de los fallecimientos.
El festejo reunió a miles de aficionados en Paseo de la Reforma, donde se instaló un escenario con música de mariachi en el Ángel de la Independencia. Sin embargo, la celebración fue interrumpida por momentos de confusión cuando, cerca de las 23:40 horas, comenzaron a verse cohetes y fuegos artificiales, lo que generó caos entre la multitud.
Uno de los incidentes críticos se dio en la esquina de la calle Lancaster y la lateral de Paseo de la Reforma, donde una familia intentó refugiarse. La reacción de las personas que comenzaron a correr provocó que muchas cayeran unas sobre otras. Las condiciones del terreno, mojado y lleno de basura, complicaron el acceso a los cuerpos de emergencia, lo que contribuyó al trágico desenlace.
La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su solidaridad con las familias afectadas y aseguró que el Gobierno de México ofrecerá apoyo a las víctimas, mientras las autoridades continúan investigando los hechos.
