El reciente sismo de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudió el norte de Venezuela ha dejado un saldo de al menos 2,595 fallecidos y 12,400 heridos, según lo que reportó la presidenta encargada Delcy Rodríguez. Este fenómeno natural ha logrado captar la atención internacional y ha generado el despliegue de rescatistas de 33 países en la zona afectada, lo que subraya la magnitud de la crisis humanitaria en curso.
Rodríguez comunicó estos datos en una rueda de prensa, donde mencionó que el Gobierno venezolano ya ha llevado a cabo el rescate de 6,462 personas desde el desastre, que incluía afectaciones a la capital, Caracas, y a otros seis estados adyacentes. En respuesta a las críticas sobre la rapidez de su administración ante la emergencia, insistió en que las autoridades movilizaron inmediatamente todos los recursos necesarios tras el evento sísmico, emitiendo un decreto para gestionar la crisis de forma expedita.
A medida que las operaciones de rescate continúan, cifras de la Organización de Naciones Unidas indican que alrededor de 3,000 rescatistas internacionales trabajan en la región. Hasta la fecha, solo 13 personas han sido rescatadas con éxito, incluyendo a un hombre que estuvo atrapado bajo los escombros durante ocho días.
La presidenta también destacó el apoyo recibido de diversos líderes mundiales, incluyendo al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el primer ministro español, Pedro Sánchez, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y otros mandatarios, enfatizando la necesidad de colaboración internacional para atender la crisis sin consideraciones políticas. Esta situación presenta desafíos significativos para la estabilidad y la recuperación en Venezuela, en un contexto donde la asistencia internacional es crucial para salvar vidas y garantizar la seguridad de los afectados.
