En Manuel Doblado, aproximadamente 3,000 habitantes en comunidades cercanas al arroyo Isabelota siguen expuestos a inundaciones, consecuencia del desbordamiento del río Turbio. Aunque desde 2019 el Municipio ha realizado trabajos de rehabilitación que han reducido las áreas afectadas en más del 90%, el riesgo persiste durante la temporada de lluvias. En una conferencia de prensa virtual, Carlos Márquez Vega, director de Obras Públicas, presentó el Atlas de Riesgos 2023, que clasifica el riesgo de inundación en el municipio como muy alto.
El análisis indica que la mayor parte del territorio de Manuel Doblado se encuentra dentro de la cuenca del río Turbio, ocupando el 16% de su superficie. Este río, que ingresa por el norte y sale por el oriente del municipio, ha sido responsable de las inundaciones en las últimas dos décadas. La infraestructura San Bernardo, que regulaba el flujo de agua hacia el arroyo Isabelota, fue parcialmente destruida en 2003, lo que ha contribuido al desbordamiento. Márquez Vega mencionó que, debido a la acumulación de sedimentos, el río Turbio no puede manejar el caudal, desviándolo hacia el arroyo, que carece de la capacidad necesaria para contenerlo.
Tres comunidades, El Sitio de Maravillas, Santa Cruz de Maravillas y Calzada del Tepozán, concentran la mayor parte de la población en riesgo. Aunque se han implementado refuerzos en bordos y se han retirado estructuras obstruyentes, el director informó que el riesgo de inundación sigue presente. Además, San José del Paso está bajo vigilancia por el riesgo que representa el río Frías.
En los últimos años, el Municipio ha rehabilitado más de 13 kilómetros del río Turbio y otras áreas de cauces, eliminando obstrucciones que limitaban su capacidad hidráulica. Sin embargo, el problema no se resolverá completamente sin un desazolve del río Turbio en el norte de Manuel Doblado, solicitud que ha sido elevada a la Comisión Nacional del Agua y al Gobierno del Estado. Con el inicio de la temporada de lluvias, hasta ahora se han observado niveles de agua más bajos en áreas de riesgo, aunque la efectividad de las medidas se evaluará al concluir la temporada en octubre.
