El programa de educación sexual integral de la Secretaría de Educación de Guanajuato (SEG) presenta un retraso de un año en su implementación en las escuelas. La situación se debe a ajustes en el contenido del programa, oficialmente denominado «El Buen Plan», y se argumenta que no se contempla la interrupción del embarazo en su enfoque.
Luis Ignacio Sánchez Gómez, secretario de Educación de Guanajuato, indicó que las 14 secuencias pedagógicas del programa aún están siendo modificadas. Sin embargo, no proporcionó detalles sobre los cambios realizados. La falta de claridad también se extiende a la inclusión de la interrupción del embarazo, ya que, a pesar de consultas con diversos grupos, este aspecto no será tratado.
Verónica Cruz Sánchez, directora del Centro Las Libres, expresó preocupación por la duración de la elaboración del programa y sugiere que el ejecutivo estatal se encuentra influenciado por presiones de sectores conservadores. Afirmó que la educación sexual es un derecho constitucional de niños y adolescentes, y que su implementación es crucial para abordar problemáticas como el embarazo infantil y las violencias sexuales.
Además, desde septiembre de 2022 se había propuesto iniciar un programa piloto en escuelas secundarias, pero ha sido objeto de retrasos burocráticos. Durante su reciente comparecencia ante el Congreso del Estado, Sánchez Gómez afirmó que el programa se implementará este ciclo escolar, tras justificar los retrasos por un proceso de planeación técnica.
El secretario mencionó que la educación sexual integral será introducida de manera gradual en un grupo inicial de 10 escuelas secundarias en distintas modalidades. Sin embargo, cuestionamientos por parte de legisladores, como Antonio Chaurand Sorzano de Morena, señalizan la urgencia de esta política pública frente a preocupantes cifras de salud pública relacionadas con nacimientos en adolescentes.
A pesar de compromisos previos por parte de la SEG respecto a la entrega de información y plazos, se ha señalado una falta de transparencia en el proceso y una ausencia de menciones oficiales en informes sobre la materia. La implementación final del programa dependerá de una evaluación exhaustiva tras las pruebas iniciales realizadas con los participantes.
