El Mundial 2026 ha generado un aumento significativo en la actividad comercial en México, especialmente en la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara. Según el director de operaciones de DiDi Food en América Latina, Patrick Jobson, la demanda de servicios de entrega ha superado un 12% en comparación con el año anterior, coincidiendo con el torneo. Para adaptarse a este aumento, más de 15,000 nuevos repartidores se han unido a la plataforma, logrando tiempos de entrega de aproximadamente 30 minutos.
Jobson destacó que la estrategia de DiDi no se limita a las tarifas, sino que incluye mejoras tecnológicas y programas de recompensas para optimizar el tiempo de los repartidores. Sin embargo, a pesar del crecimiento en la cantidad de trabajadores y los esfuerzos tecnológicos, la situación de los repartidores en Ciudad de México sigue siendo precaria. Muchos enfrentan desafíos como la inseguridad y la incertidumbre sobre su bienestar diario.
Durante un reciente partido, la FIFA pospuso el encuentro entre México y Ecuador debido a una tormenta eléctrica, mientras que los repartidores continuaban enfrentando un alto volumen de pedidos. Paola, una repartidora con ocho años de experiencia, mencionó que las jornadas relacionadas con el Mundial a menudo están más saturadas de repartidores que de clientes, y que el aumento en la demanda no siempre se traduce en propinas. Paola también expresó preocupación por la seguridad laboral, señalando que el sector enfrenta altos riesgos.
En una cobertura reciente, se observó que los repartidores enfrentan dificultades logísticas, como la falta de respuesta por parte de los clientes. En tales casos, algunos deciden donar los alimentos no recogidos a personas en situación de calle. A pesar de la euforia generada por el evento deportivo, los repartidores continúan lidiando con condiciones laborales complejas, en un contexto donde cada entrega representa un desafío significativo.
