En la conferencia matutina, la Presidenta de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, abordó el anuncio de Toyota sobre la transferencia de parte de la producción de su planta en Tijuana, Baja California, a Estados Unidos. La Mandataria declaró que no existen preocupaciones relevantes sobre este movimiento y que se mantiene el diálogo con la empresa para asegurar las mejores condiciones para los trabajadores mexicanos.
Toyota anunció una inversión de 3,600 millones de dólares para expandir su planta en San Antonio, Texas, lo que implica el traslado gradual de parte de la producción de la camioneta Tacoma desde México. Ante esta decisión, Sheinbaum desestimó cualquier relación con la falta de extensión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), argumentando que la empresa se encuentra en un proceso de revisión global.
La Secretaría de Economía de México, a través de un comunicado, informó que el proceso de transición comenzará y se completará en 2030. La dependencia también confirmó que Toyota mantendrá su planta en Guanajuato, que actualmente emplea a 2,800 personas directamente y genera miles de empleos indirectos en la región.
Además, la Secretaría anticipó que se anunciará una nueva inversión superior a 500 millones de dólares en el país por parte de otra empresa del sector automotriz. Este movimiento de Toyota se inscribe en un contexto de incertidumbre comercial relacionada con el T-MEC, que enfrenta revisiones anuales y cuyas condiciones actuales no son garantizadas por el gobierno estadounidense. El T-MEC, que reemplazó al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 2020, regula una de las regiones comerciales más importantes del mundo.
