El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, ha afirmado categóricamente que las fuerzas israelíes no se retirarán del Líbano, contradiciendo las observaciones recientes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el tema. Esta declaración se produce en un contexto de negociaciones entre los gobiernos de Israel y Líbano, que buscan lograr un acuerdo de paz.
Katz subrayó que Israel se reserva el derecho de permanecer en el territorio libanés para proteger a sus ciudadanos de amenazas percibidas, particularmente del grupo Hezbolá, que ha sido descrito como un grupo terrorista yihadista. Reiteró que la seguridad de los residentes de Galilea es una prioridad para las autoridades israelíes.
El ministro aseguró que Hezbolá ha presentado amenazas directas a Israel, señalando incidentes recientes como el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, que ha intensificado la percepción de riesgo en la región. Katz enfatizó la importancia de mantener una «zona de seguridad» en Líbano, que implica la reducción de infraestructura potencialmente peligrosa.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y Katz han indicado que permanecerán en esta zona hasta que se desarme a Hezbolá y se elimine la amenaza que representa para el norte de Israel. Las declaraciones de Katz coinciden con la expectativa de que Trump reciba al presidente libanés Joseph Aoun en julio, en el contexto de esfuerzos diplomáticos para consolidar un acuerdo de paz entre ambos países.
Además, está programada una nueva ronda de conversaciones entre Israel y Líbano en Roma, lo que resalta la continua relevancia del proceso de negociación en un ambiente marcado por tensiones geopolíticas en el Medio Oriente.
