El senador Gerardo Fernández Noroña acusó al Tribunal Electoral de Michoacán de incurrir en «arbitrariedad» tras ser sancionado por violencia política de género en contra de la presidenta municipal de Uruapan, Grecia Quiroz. Según el legislador, calificar a Quiroz de «fascista» en el contexto de sus aspiraciones electorales no constituye una agresión.
Fernández Noroña argumentó que existe una «evidente intención electoral» tras la acusación, al vincular a Raúl Morón, candidato de Morena a la gubernatura de Michoacán, con el asesinato de Carlos Manzo. El senador también afirmó que en un escenario inverso, al referirse a un hombre que ocupó un cargo previamente, no se consideraría violencia política de género.
El ex presidente del Senado declaró que la resolución del tribunal establece un precedente que podría obstaculizar el debate político entre hombres y mujeres. Fernández Noroña expresó que esta sentencia afecta su reputación legislativa y sugirió que se busca limitar su participación en la política.
Asimismo, retó a los magistrados a que detallen públicamente la lógica que sustenta su sentencia, cuestionando por qué considerar una declaración sobre una «posición fascista» como un acto de violencia política de género. El senador anticipó su intención de impugnar la decisión y sugirió que el objetivo final es desacreditarlo para frenar su posible candidatura a la presidencia de la Mesa Directiva del Senado de la República.
