Human Rights Watch (HRW) ha solicitado a la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) que observe un minuto de silencio antes de la final del Mundial en homenaje a dos migrantes que perdieron la vida a disparos de agentes de inmigración de Estados Unidos. Este pedido destaca la intersección de los derechos humanos con un evento global de gran impacto, atrayendo la atención hacia la situación de los migrantes en el contexto de las políticas migratorias de Estados Unidos.
Los migrantes fallecidos incluyen al colombiano Johan Sebastián Durán, quien fue asesinado en Biddeford, Maine, y al mexicano Lorenzo Salgado, quien murió en Houston. Ambos incidentes se produjeron durante controles de carretera realizados por la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) como parte de una campaña de endurecimiento de las políticas migratorias implementadas durante la presidencia de Donald Trump.
Minky Worden, directora de iniciativas globales de HRW, argumentó que sería apropiado para la FIFA reconocer estos acontecimientos al observar un minuto de silencio en el MetLife Stadium antes del partido entre Argentina y España. Según Worden, existe un centro de detención del ICE a una corta distancia del estadio, lo que presenta una oportunidad para que la FIFA reafirme su compromiso con el respeto a los derechos humanos durante el Mundial de 2026.
Este torneo es significativo, ya que es el primero en incluir criterios de derechos humanos en su proceso de licitación. Esta medida se implementó tras las críticas relacionadas con las ediciones anteriores celebradas en Rusia y Catar. Worden caracterizó el Mundial como un «Mundial MAGA», en referencia al lema «Make America Great Again», asociado a la administración Trump, resaltando que se recordará por incidentes de violencia y deportaciones ocurridos paralelamente.
Además, Worden criticó el Premio de la Paz otorgado a Trump por FIFA, afirmando que este galardón encubre las violaciones de derechos cometidas por su administración contra migrantes y sus familias. Las declaraciones de HRW y otros grupos de derechos humanos fueron emitidas recientemente en una rueda de prensa en Nueva York, resaltando la falta de cumplimiento de la FIFA en su compromiso de organizar un Mundial inclusivo. Según Daniel Norona, director de incidencia política de Amnistía Internacional, la FIFA no ha utilizado su influencia para abordar la situación de los derechos humanos durante el torneo.
