Más de 900 barcos comerciales han cruzado el estrecho de Ormuz desde principios de mayo, respaldados por operaciones del Comando Central de Estados Unidos (Centcom). Esta situación destaca la importancia de la protección militar estadounidense en una de las vías marítimas más estratégicas del mundo, que sigue siendo un punto focal de tensiones geopolíticas.
El Centcom informó que las fuerzas estadounidenses han asistido a estos buques en un contexto de creciente fricción, que se intensificó recientemente con bombardeos estadounidenses dirigidos a objetivos en Irán. A pesar de las amenazas emitidas por la Guardia Revolucionaria Iraní, el Centcom afirmó que el estrado de Ormuz permanece abierto al tránsito internacional.
Este estrecho, que canaliza una gran proporción del petróleo global, ha sido objeto de ataques dirigidos por Irán, con más de 30 incidentes registrados en los últimos meses. En respuesta a estos agravios, Estados Unidos ha llevado a cabo una serie de ataques contra instalaciones militares iraníes, incluyendo centros operativos y capacidades de drones.
Paralelamente, Irán ha reportado ataques a bases militares estadounidenses en Jordania, alegando la destrucción de drones y bajas significativas entre sus fuerzas. Desde el 28 de febrero, al menos 18 militares estadounidenses han perdido la vida en la región, un reflejo de la escalada de la violencia desde la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Este incremento en las tensiones subraya la complejidad de las relaciones bilaterales en el Medio Oriente y la creciente necesidad de la comunidad internacional de abordar las implicaciones humanitarias y geopolíticas de este conflicto en desarrollo.
