La expresidenta de Chile, Michelle Bachelet, actual aspirante a la Secretaría General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), se encuentra en México para recibir respaldo en su candidatura, la cual cuenta también con el apoyo de Brasil. Este desplazamiento ocurre tras un segundo sondeo informal del Consejo de Seguridad, donde Bachelet ocupó una posición desfavorable entre los ocho candidatos, con un total de dos apoyos y seis votos en contra, lo que plantea cuestionamientos sobre la viabilidad de su postulación ante la comunidad internacional.
En su agenda, Bachelet participará en un evento de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). Sin embargo, su posible encuentro con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, para discutir el futuro de su candidatura no ha sido confirmado. Cabe recordar que su postulación había recibido el respaldo del gobierno del actual presidente chileno, José Antonio Kast, aunque este fue retirado en marzo por considerar que sus posibilidades de éxito eran bajas.
Desde su equipo, las preocupaciones ante la última consulta se han manifestado, destacando la creciente presión de sus principales patrocinadores, Brasil y México, para que Bachelet evalúe su situación en la contienda. Este contexto se torna más complejo dado que en la primera votación no vinculante, realizada en julio, Bachelet también había finalizado en una posición de desventaja.
Las misiones diplomáticas de Brasil y México se encuentran actualmente en Santiago, realizando reuniones estratégicas en torno a la candidatura de Bachelet, mientras se discute el rumbo a seguir. A pesar del confuso panorama electoral y la rápida mutabilidad en las decisiones de los países miembros del Consejo de Seguridad, los asesores de Bachelet continúan trabajando en su campaña, frente a desafíos que también involucran el peso de la influencia política estadounidense en el proceso.
