Un juez federal ha vinculado a proceso a Fausto N., exasistente del exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), por los delitos de encubrimiento y falsedad de declaraciones. Esta vinculación se produce en el marco de la investigación federal sobre el asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda y el secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada, en Sinaloa.
La Fiscalía General de la República (FGR) señala que Fausto N. estuvo presente el 25 de julio de 2024 en la finca Huertos del Pedregal, donde se atribuyen ambos crímenes. Según la investigación, Corrales había declarado que Cuén murió durante un asalto en una gasolinera en Culiacán, cometido por dos hombres en motocicleta. Sin embargo, la FGR considera que esta versión es falsa y apunta a que sus declaraciones habrían interferido en las investigaciones.
Expertos forenses encontraron en la finca signos de sangre que corresponderían a Cuén, respaldando esta línea de investigación. Asimismo, han surgido declaraciones de “El Mayo” Zambada en una carta posterior a los hechos, en la que sostiene que Cuén fue asesinado en el mismo momento en que él fue secuestrado.
Fausto N. es identificado como un exconfiable de Cuén y ha estado vinculado al Partido Sinaloense (PAS) desde 2016. La FGR lo designa como el chofer que trasladó a Cuén a la finca el día de los sucesos y menciona que lo visitó el 24 de julio, un día antes del asesinato, cuando Cuén recuperándose de una intervención quirúrgica.
La investigación se revitalizó tras las declaraciones de Gustavo Cuén Ojeda, hermano del exrector, quien, el 10 de agosto, mencionó que Fausto N. había testificado ante autoridades estadounidenses. Durante un vuelo a Tijuana, había escuchado comentarios sobre los arreglos de Corrales en Estados Unidos, lo que llevó a un examen más profundo de su papel en los hechos.
La FGR emitió una orden de aprehensión contra Fausto N. el 19 de agosto, tras la declaración de su hermano. Fausto N. fue detenido en la alcaldía Miguel Hidalgo, Ciudad de México, y ahora se encuentra a disposición de las autoridades judiciales mientras avanza la investigación sobre su posible responsabilidad.
Héctor Melesio Cuén había acusado públicamente al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, de corrupción y persecución política. A través de videos, Cuén responsabilizaba al Gobierno estatal de cualquier daño que pudiera sufrir, señalando a varios funcionarios, incluido Enrique Inzunza Cázarez.
El asesinato de Cuén y el secuestro de Zambada ocurrieron el mismo día y son parte de una investigación que ha revelado versiones contradictorias entre las autoridades federales y estatales. La FGR vincula ambos hechos y continúa indagando sobre supuestos nexos de funcionarios de Sinaloa con el grupo criminal conocido como Los Chapitos. La vinculación a proceso de Fausto N. representa un desarrollo significativo en esta investigación federal, que continúa abierta.
